Sinopsis - ¿A qué sabe la luna?

Hacía mucho tiempo que los animales deseaban averiguar a qué sabía la luna. ¿Sería dulce o salada? Tan solo querían probar un pedacito. Por las noches, miraban ansiosos hacia el cielo. Se estiraban e intentaban cogerla, alargando el cuello, las piernas y los brazos. ¿Quién no soñó alguna vez con darle un mordisco a la luna? Este fue precisamente el deseo de los animales de este cuento. Tan solo querían probar un pedacito, pero por más que se estiraban, no eran capaces de tocarla. Entonces, la tortuga tuvo una genial idea: ''Si te subes a mi espalda, tal vez lleguemos a la luna'', le dijo al elefante.

Reseña y resumen - ¿A qué sabe la luna?

"¿A qué sabe la luna?" ya se ha convertido en uno de los libros para niños imprescindibles en cualquier biblioteca infantil. Es una fábula sobre la cooperación, las ventajas de ser el más pequeño en tamaño y en apariencia, con un toque de humor. Es un cuento para niños muy tierno y con unas ilustraciones preciosas que a la mayoría les gusta mucho.


Este es el libro en el que vuestros peques pensarán cada vez que miren al cielo y vean la luna. Nosotros tuvimos una época en la que nuestro hijo de 3 años daba saltos intentando alcanzar la luna cada vez que la veía.

Este cuento infantil para niños nos narra la historia de un grupo de animales que comparten un sueño inalcanzable; probar a qué sabe la luna. Hace mucho tiempo que quieren averiguarlo. Se preguntan si será dulce o salada y quieren probar un pedacito.

Los animales, cada noche, se estiraban para intentar coger un trocito de luna y probarlo pero no podían logar alcanzarla. Un día la tortuga se sube a la montaña más alta pero, a pesar de que se estira mucho, no consigue ni siquiera acercarse a rozarla.

Sin embargo, con la colaboración de los otros animales todo se vuelve posible.

Los animales consiguen colaborar creando una torre visualmente muy atractiva y divertida. La tortuga, la promotora de esta hazaña, es quien acaba sosteniendo el peso de todos los animales. Desde arriba una luna siempre sonriente y desafiante tratará de ponérselo difícil.

La tortuga, cuando ve que no puede llegar, llama al elefante.

Con esta invitación se inicia la estructura repetitiva. Cada animal de la torre llama a otro para que se suba sobre él. Esto da mucho juego incluso en los más pequeños. Nosotros siempre jugábamos, desde antes de los tres años, a intentar adivinar a qué animal iban a llamar el próximo.

Si te subes a mi espalda, tal vez lleguemos a la luna.

La luna se eleva un poco más para alejarse y continuar con el juego cada vez que ve que la torre de animales se acerca un poco más a ella, siempre con una sonrisa y divertida con el juego. De este modo la tortuga llama al elefante, el elefante llama a la jirafa, la jirafa llama a la cebra, la cebra llama al león, el león llama al zorro, el zorro llama al mono y el mono llama al ratón.

Entonces, el ratón subió por encima de la tortuga, del elefante, de la jirafa, de la cebra, del león, del zorro, del mono y...

La luna, que al ver a cada animal se ha separado un poco de la torre, subestima el tamaño del ratón y no se mueve. Piensa que es un animales muy pequeño para poder alcanzarla. Es así como el ratón consigue llegar hasta ella y, de un mordisco, arrancarle un trocito pequeño. Todos la prueban y descubren que la luna sabe diferente para cada uno de ellos, sabe a lo que más les gusta.

El ratón comparte un pedacito con cada uno de los animales que han formado la torre. Aquí vemos que la luna, que ha mantenido durante todas las ilustraciones una plácida sonrisa, parece un poco triste por haber perdido.


Para terminar, en la última ilustración que añade un toque final de humor, vemos un pez que lo ha visto todo y que no entiende tanto esfuerzo para conseguir llegar a la luna: en el agua hay otra luna reflejada a la que podrían haber llegado mucho mejor.

De entre todos los valores que transmite ¿A qué sabe la luna? sin duda el más importante es el trabajo en equipo. La unión hace la fuerza y eso queda perfectamente plasmado en esta torre gigante de animales colaborando.

Finalmente, los animales consiguen probar un pedacito de luna, y descubren que la luna sabe exactamente a lo que más le gusta a cada uno.

“¿A qué sabe la luna?” es uno de los libros infantiles más utilizados en colegios y guarderías para trabajar valores como el trabajo en equipo, la amistad, el altruismo, la cooperación y la superación. Nos gusta también que deja el mensaje de no infravalorar a alguien por su tamaño u apariencia, ya que finalmente es el ratón, el más pequeño de todos los animales que lo intentan, quien consigue llegar a la luna.

Las ilustraciones están realizadas con acuarela sobre papel maché y crean una ilusión muy bonita de tres dimensiones que casi apetece acariciar. Nos gusta muchísimo que las ilustraciones de los animales sean sobre el negro de la noche y el texto se deje, al otro lado, en negro sobre blanco.

Otra cosa genial de este libro es que, en lugar de acabar con una moraleja fácil, termina con una pregunta que hace las veces de chiste, y nos hace plantearnos cómo la perspectiva afecta a nuestra visión del mundo y la forma en que interactuamos con él.

Si decidís comprar este libro no os arrepentireis jamás, ¡piden leerlo una y otra vez!

Edad recomendada - ¿A qué sabe la luna?

Aunque la edad recomendada oficial es de 5-6 años a nosotros nos parece indicado empezar mucho antes con este libro. Las ilustraciones son cálidas y sencillas y a contraposición de una página blanca con una negra llama mucho la atención de los más pequeños.

Su estructura es repetitiva y acumulativa, lo que les resulta reconfortante. Incluso antes de que cumplan los 3 años puede ser un buen libro para leerles, ya que, si bien un niño o niña de esta edad no podrá entender el significado entero, disfrutará mucho con las ilustraciones y las repeticiones. Es cierto que es un libro que se da mucho al juego y a la interacción entre el narrador y el niño.

A los niños les encanta la luna, si le añadimos un montón de animales ya tenemos una combinación ganadora.

También es un libro que, para más mayores, por su estructura acumulativa y repetitiva, puede funcionar muy bien para practicar las primeras lecturas a la edad recomendada.

¿A qué sabe la luna? con pictogramas

Ahora además la editorial ha lanzado una versión del cuento ¿A qué sabe la luna? con pictogramas enfocada tanto a niños con dificultades de aprendizaje (comprensivo o expresivo) como para niños sin ninguna dificultad, igualmente les resulta muy divertido participar en la lectura.