El cuento “El árbol generoso” es un clásico de 1964 de Shel Silverstein, de quien podéis encontrar otros títulos como Una jirafa y media y Leocadio: Un león de armas tomar, ambos editados en España por la editorial Kalandraka.


Sinopsis – El árbol generoso

El Árbol Generoso nos cuenta la historia de amistad que surge entre un niño y un árbol. Cuando éste es pequeñito disfruta con su amigo el árbol jugando al escondite, columpiándose en sus ramas y comiéndose sus manzanas. A medida que va pasando el tiempo, el niño crece y ya no quiere jugar, necesita otras cosas, cosas materiales que el árbol no le puede dar. Pero es tanto el amor que el árbol siente por su amigo que no duda en darle todo lo que tiene, le dará sus ramas para que se construya una casa, su tronco para que se construya un bote, pero... ¿Qué pasará cuando al árbol no le quede nada que darle a su amigo?.

Reseña y resumen – El árbol generoso

Había una vez un árbol… que amaba a un pequeño niño.

el arbol generoso imagenes interior

Este cuento infantil nos habla de un niño y un árbol que están muy unidos. El niño recoge sus hojas para hacerse una corona y jugar a ser el rey del bosque, sube a su tronco para mecerse en sus ramas, se come sus manzanas, juegan juntos al escondite…

Aunque el niño y el árbol se aman mutuamente el tiempo pasa y el niño cada vez se distancia más; deja de ir a visitar al árbol.

El niño va a visitar al árbol y el árbol le pide que juegue con él. Sin embargo, el niño ya crecido, le dice que es demasiado mayor para jugar con el árbol, ahora lo que quiere es dinero para poder comprarse cosas. El árbol le responde que no tiene dinero, pero que le ofrece para que coja las manzanas y las venda, así podrá conseguir dinero y será feliz.

Mucho tiempo después vuelve a aparecer el niño al que ya vemos convertido en un adulto. Esta vez no necesita dinero, si no una casa para vivir con su esposa y sus hijos. El árbol le ofrece sus ramas para que se haga una casa, así que el niño las corta sus ramas y se las lleva para hacerse una casa.

El niño regresa otra vez, ahora convertido en anciano. De nuevo el árbol le invita a jugar y de nuevo él le dice que está muy mayor para hacerlo. Esta vez le dice que lo que necesita es un bote para poder ir muy lejos. Le ofrece entonces el árbol su propio tronco, que el no ya tan niño corta y se lleva. El árbol se siente siguiendo feliz cada vez que le da algo, porque quiere la felicidad del niño.

Finalmente, después de mucho más tiempo, vuelve a aparecer el niño. Esta vez ya es mucho más anciano. Al árbol, al que solo le queda el tocón, ya no le queda nada por ofrecer; ni manzanas, ni ramas, ni tronco… El anciano en el que se ha convertido el niño solo le pide, esta vez, un lugar para descansar y, para terminar el cuento, el árbol le ofrece su viejo tocón para sentarse y el árbol volvió a ser feliz.

Este es un cuento infantil que no suele dejar indiferente a nadie. O te encanta o lo odias. Hay varias interpretaciones que se pueden hacer del mismo.

En primer lugar nos encontramos con una historia de amor incondicional y no correspondido. La verdadera tristeza que puede generar este libro es que, en ningún momento, el niño muestra ni una gota de agradecimiento al árbol. Sin embargo, el árbol sigue sintiéndose feliz al ver al niño feliz, su devoción es inquebrantable. Hay tanta gente en el mundo como este niño… El árbol podría estar representando a los padres de hijos egoístas, a la naturaleza de la que siempre obtenemos recursos como si fuesen ilimitados, la persona maltratada dentro de una relación abusiva…

Para los niños pequeños, este cuento puede enseñarles la lección de que no hay que ser egoísta y a entender mejor el concepto de dar y recibir. Incluso, si nuestro hija o hijo no sabe decir “no” también podría funcionar muy bien. Como cuidar las relaciones y las amistades como algo mutuo sin abusos. Dependiendo de cuando y cómo leamos el libro la percepción y nuestras conclusiones podrían cambiar.

Edad recomendada – El árbol generoso

De cada libro se pueden sacar lecciones, y este, como ya hemos comentado, tiene múltiples interpretaciones.

La edad recomendada por la editorial es de 7-9 años, sin duda una edad que ya invita a la reflexión. En nuestra casa, tenemos que decir, que no es de los más exitosos, pero es cierto que nos llevó a reflexionar mucho y a tratar diferentes temas y valores.

A vistas de un niño de la edad recomendada, el libro podría estar enseñándole a ser desinteresado y compasivo. A echar una mano siempre que lo necesita. Con un poco más de madurez podrá ver esa relación claramente abusiva y pensar en que a veces hay que decir que no. Un paso más le puede llevar a aprender que es bueno diferenciar a los amigos que son amigos reales de los que simplemente quiere obtener beneficios de la amistad. Hay una línea a determinar entre ser amable y demasiado amable para hacer felices a los demás.

El libro da tantas lecciones de vida que resulta muy difícil enumerarlas todas. Es un libro para abrir debate, para hacernos preguntas y para buscar en familia las respuestas.