El cuento infantil que reseñamos hoy pertenece a la colección "Libros para soñar" de la editorial Kalandraka. Nos gusta especialmente esta colección de la que ya hemos reseñado otros títulos como A qué sabe la luna, Orejas de mariposa y La cebra Camila.

Sinopsis - Frederick

Todos los ratoncitos recolectaban comida para el duro invierno, menos Frederick, que recogía colores y rayos de sol como buen poeta y artista. ¡Un clásico entre los clásicos!

Reseña y resumen - Frederick

Frederick es un ratón que vive junto con otros ratones junto a un muro de piedra. Cuando se acerca el invierno todos los ratones empiezan a almacenar provisiones para abastecerse durante la época de frío: maíz, nueces, trigo, paja… Trabajan durante todo el día y durante toda la noche para llenar su despensa. Sin embargo hay un ratoncito que parece que no hace nada, Frederick. Pero espera, ¿este es el cuento de la hormiga y la cigarra? No, todo lo contrario.


“Y tú, ¿por qué no trabajas, Frederick?

Yo trabajo. Recojo rayos de sol para los días fríos de invierno”.

Frederick continua recibiendo muchos reproches porque no está trabajando como el resto, pero Frederick recoge colores para los días de invierno, palabras porque el invierno es largo y tiene miedo de quedarse sin cosas que contar.

Cuando cayo la primera nevada la familia de ratoncitos se escondieron y pudieron ir comiendo su comida. Pero cuando las provisiones empezaron a escasear y el frío les fue debilitando le preguntaron a Frederick por sus provisiones. Este les hizo cerrar los ojos y se subió en una piedra para narrarles todos los recuerdos que había almacenado. Les describe los rayos de sol hasta que los ratones consiguen sentir su calor. Les describe los colores hasta que son capaces de verlos en su imaginación. Les recita versos llenos de palabras para explicarles de forma muy poética todas las estaciones.

Los cuatro ratones, complacidos por haber conseguido recordar la felicidad de las estaciones más amables, terminan aplaudiéndole y reconocen a Frederick como un poeta.

Nos gusta mucho este libro porque da a nuestros peques una moraleja que contradice (o complementa) a la tan habitual y manida del conejo y la cigarra. Este libro nos enseña que las responsabilidades son muy importantes, pero que también lo es el arte (en este caso la poesía).

Edad recomendada - Frederick

La edad recomendada es a partir de 3 años, y estamos de acuerdo con la recomendación. Si bien el lenguaje y el mensaje son bastante complicados, las ilustraciones cálidas y sencillas apoyan muy bien la historia y, nuestros peques, lo disfrutaran mucho con nuestra ayuda.

No tenemos muy claro si lo más pequeños entenderán todo el mensaje de que también es importante saber disfrutar de la vida y de las cosas que la hacen maravillosa, pero esperemos que sí lo entiendan los padres y madres, que a menudo nos perdemos en la monotonía diaria.