Christian Voltz es un ilustrador, escultor, grabador y autor juvenil francés de libros como este que reseñamos y Un rico pastel, ¿Todavía nada? y El libro más genial que he leído entre muchos otros.

Sinopsis - ¡Yo no he sido!

...Y de pronto, ¡catapum! La granjera sufre un inesperado percance, pero... ni la vaca, ni el burro, ni ni el cerdo, ni el perro, ni el gato, ni el pollito, ni tampoco el mosquito, asumen la autoría de lo sucedido. Entonces, la responsabilidad del desastre... ¿De quién es?

Reseña y resumen - ¡Yo no he sido!

Es la hora del ordeño y nos encontramos con un alegre granjero que camina, pelo al viento y jarra en mano, hacia una vaca. De camino, entre la paja, se encuentra con una arañita dormida. Del mismo susto que se lleva, !la aplasta con el pie! "¡Chínchate, bicho asqueroso!"

Solo un segundo después, y sin saber porqué, la vaca embiste contra el granjero.

Aunque el granjero reprende a la vaca llamándola "vaca gorda", esta dice que ha sido culpa del burro, que le ha dado una coz. Y, a partir de aquí, se suceden un dominó de culpas a los diferentes animales de la granja; la vaca al burro, el burro a cerdo, el cerdo al perro, el perro al gato, el gato al pollo, el pollo al mosquito... Sin embargo, el mosquito, que no se intimida ante esta reprimenda, se nos muestra feliz porqué puede picar a su antojo ahora que no está la araña. Nuestro granjero se queda completamente descolocado.

Entonces, ¿Quién es el responsable?

Esta divertidísima historia nos muestra un accidente con efecto dominó (o efecto mariposa) en forma de retahíla que se sintetiza en la ilustración donde aparecen todos los animales chocando entre ellos.

Es un libro que gusta más a niños que a los padres o madres. Es cierto que el vocabulario no es el que nos más gusta a los mayores (vaca gorda, burro zoquete, cerdo marrano...) y menos a estas edades donde repiten todo. ¡Pero ellos se parten de la risa!

Este libro es una gran oportunidad para trabajar con nuestros hijos o hijas temas como la responsabilidad individual. Somos responsables de nuestras decisiones y acciones, no unas víctimas inocentes del destino. Nosotros lo aprovechamos también para introducir conceptos como culpa, víctima, responsabilidad, inocencia...

Os podéis fijar también en que cada animal acusa de tener la culpa al más pequeño, nunca se meten con alguien de mayor tamaño.

Las ilustraciones tipo collage con materiales reciclados (arandelas, tuercas, alambres, madera, etc) nos parecen muy apropiadas y en consonancia con el mensaje ecológico que subyace en esta divertida fábula.

Edad recomendada - ¡Yo no he sido!

Nos parece acertada la edad recomendada de entre 3 y 6 años. Si bien, si lo tenemos en casa, es seguro que seguirá divirtiéndoles mucho más adelante. No olvidéis que la edad es muy relativa en cuando a la lectura, nosotros mejor que nadie conocemos la madurez de nuestros hijos e hijas a la hora de entender una historia.